No hay mejor manera que vivir las estaciones que sentirlas en medio del bosque.
Hemos aprovechado una excursión que hacíamos con la clase de mi hija al Parc Natural del Montseny, por el valle de la riera de Vallfornès, para ir a impregnarnos del otoño.
Este paseo es verdaderamente precioso, está lleno de riachuelos, pequeñas cascadas, puentes y algunos puntos de agua de manantial. El agua tiene ese punto mágico y energético que engancha a todos.
Imagino el poder disfrutar de este espacio en verano si llueve y sigue habiendo agua.
Imagino el poder disfrutar de este espacio en verano si llueve y sigue habiendo agua.
El agua de manantial es muy fresquita....!!
Esta estación tan colorida nos encanta. Recoger hojas, castañas, palos y piedras mágicas... son tesoros que celebramos y nos estimulan los sentidos.
Hemos podido cargar pilas, respirar aire puro y hacer una larga caminata hasta llegar al gran castaño centenario.... o milenario se podría decir, que hay en Cànoves. Se llama el Castanyer d´en Cuch.
La verdad es que vale la pena el esfuerzo. Es un árbol inmenso lleno de magia. Incluso se pueden meter unos cuantos niños dentro de su tronco, ya que tiene un gran agujero. Se dice que vivió un carbonero durante un año y medio refugiado en su tronco.


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