Las niñas han estado como locas estas últimas semanas ayudando a preparar el jardín para construir dos arenales de juego y dos huertecitos.
En nuestra antigua casa teníamos un huerto y lo añorábamos mucho así que al final hemos conseguido volver a cultivar nuestras propias hortalizas que tanto ilusión nos hacen. Además pienso que es una actividad preciosa para compartir con tus hijos, para que aprendan a apreciar lo que comen y a respetar el campo.
Estamos encantados con los resultados. Aquí os dejo unas fotos de cuando estábamos llenando el huerto con tierra. Se lo pasaron genial arriba y abajo con la tierra, las palas y las carretillas. Cuando están así de entretenidas me encanta verlas jugar tan bien juntas.
Pronto espero subir fotos del trabajo terminado y de cómo lo íbamos haciendo. A ellas les ha encantado. Sólo por eso vale la pena el esfuerzo.
No os digo ¿Cómo acabaron de limpias, no? ;o)




Comentarios
Publicar un comentario